D: Rodrigo Calderón, valido del valido (Duque de Lerma) de Felipe III, por méritos propios se constituyó en paradigma de la corrupción, ambición desmedida y falta de escrúpulos. Su trayectoria, en este sentido, le condujo a un trágico final a una edad temprana. De gustos refinados y caros, amante de las joyas y de las obras de Arte, no dudó en solicitar recompensas a todos aquellos cuyos negocios crecieron de forma exponencial gracias a la alargada sombra de D. Rodrigo. Cadenas de oro, corona, cadena, doscientos botones y dos rosas de diamantes, retablo pequeño de bronce ...para encima de un escritorio, cuadros de Rubens, libros, dinero, objetos de maderas exóticas y nácar, un escritorio de ébano con flores de oro y piedras diferentes, ropa blanca, chapines, vestidos de las mas ricas telas, como los que le confeccionaba con sus propias manos la Marquesa del Valle, un tiro de caballos frisones rucios para su coche.... ...
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