Ana Martínez era natural de Fuentelaencina (Guadalajara), allí permaneció hasta la edad de 24 años en que se trasladó a Madrid para servir en casa de D. José Guardia, guardajoyas del rey Carlos IV. Luego se casó y entró con su marido al servicio del marqués de la Torrecilla. En el cuarto que tenían asignado en casa del marqués nacieron sus seis hijos, tres de los cuáles fallecieron en la infancia. Los otros tres tomaron hábitos religiosos e ingresaron en sendos conventos. La más joven, sor María Rosa Clara de Jesús Crucificado , a los nueve meses de profesar tuvo que abandonar la clausura a causa de una extraña enfermedad. Así las cosas dejó atrás el convento de las capuchinas de Pinto y regresó al domicilio materno en la carrera de San Francisco. Una historia familiar como otra cualquiera a no ser por algunos detalles dignos de mención. Al parecer padecía la joven intensos dolores de cabeza, accidentes, congojas, ardor, secura y dolores de en...
Entradas
Mostrando entradas de noviembre 27, 2022