FELIPE II Y LA OPULENCIA: Parece que fue común a varios de los monarcas hispanos el interés, en algún caso obsesivo, por los relojes. Felipe II no fue una excepción. Muchos fueron los encargos que realizó, tanto para sí mismo como para agasajar a los representantes de otros reinos y conseguir propósitos o, al menos, reforzar las relaciones diplomáticas. Antonio de Cartagena era el receptor de rentas del Consejo de Indias. Más o menos, el tesorero que recibía y guardaba los dineros procedentes de diversas partidas relacionadas siempre con las posesiones ultramarinas del reino. El 20 de mayo de 1580 el rey le ordenaba pagar al relojero flamenco maestre Anz Evalo (Hans Evalo) la importante cifra de 199.700 maravedíes. El propio monarca adquiría el compromiso de devolver el dinero a la mayor brevedad, para poner dicha cantidad en la parte de donde la sacareis... Se trataba del total al que ascendía la adqu...
Entradas
Mostrando entradas de diciembre 7, 2025