TINTOREROS Y TINTES.
D. Manuel de Robles, director y visitador de los tintes de estos reinos -cargo que desempañaba desde el 22 de diciembre de 1734- representando a Fernando VI en la Real Junta General de Comercio, expuso con detalle las obligaciones y buenas prácticas que debía observar, al desarrollar su labor, el gremio de los tintoreros. Todo ello se redactó en doce capítulos que se publicaron mediante una Real Cédula fechada el 10 de noviembre de 1757.
Se regulaba el uso de los simples o productos utilizados para teñir. A los paños ordinarios se les daba color con ingredientes que, de ninguna manera, podían usarse para teñir sedas o paños finos. Quedaban prohibidas las prácticas fraudulentas como teñir de colores falsos las sedas a medio blanquear que no merman lo suficiente, de lo que resulta un aumento de peso irregular. Se permitía teñir en pieza con determinados colores (escarlata, carmesí, morado, púrpura....), si bien era preferible aplicar el tinte en vedija, es decir, antes del tejido. Aunque para aplicar y fijar algunos tintes se podría usar de aguas saladas, gordas y detenidas o cenagosas, se tiene por más acertado y menos peligroso que sean dulces, claras, corrientes y abundantes.
Para poder desempeñar el oficio de tintorero los aspirantes debían superar un examen que les daba acceso a servir seis años como aprendices, dos años más de meseros y otros dos de oficiales (10 años en total). Concluido este periodo y tras superar un nuevo examen, se les despachaba el título de maestros tintoreros de sedas y paños finos y entrefinos. El tiempo deformación para teñir ropas ordinarias se reducía en tres años.
Los tintoreros de sedas y lanas deben tener exacta inteligencia de las cuatro tintas principales (azules, encarnadas o rojas, amarillas y negras) y el dominio de las técnicas para hacer infinidad de colores a partir de los cuatro referidos. Debían demostrar su destreza especialmente en el manejo del color azul en toda su gama porque, además de servir de base para fijar otros colores en determinados tejidos, se utilizaba como principio, medio o fin para quasi infinitos colores verdes....; es parte principal para los colores morados, púrpura, amaranto, adelfa,......y para los musgos y los de su clase, para los bronceados, verdosos, negreados de clavo, canela...,tabaco, castaña..., plomados, plateados, perla, pizarra, venturina, negros y otros innumerables. El método de tintes azules formado con suficiente porción de yerba pastel y los demás simples (rubia común, salvado, cendra, añil....)... es el mas hermoso y conducente a todas las especies que se tiñen, de cuantos se han descubierto dentro y fuera de la Europa.....
Comentarios
Publicar un comentario