En el año 1528, los soberanos españoles Juana I  y su hijo el emperador  Carlos I adjudicaron un jugoso contrato  a Enrique Eynguer y Jerónimo Sayler, ricos  hombres de negocios de origen alemán.

El 12 de febrero del año referido se firmaban en Burgos las condiciones del asiento:
Los alemanes obtenían licencia real en exclusiva para pasar a las islas Española y San Juan y a las otras partes de las nuestras Indias, islas y  tierra firme del mar océano,.... cuatro mil esclavos negros en que a lo menos haya la tercia parte (de)  hembras,....los cuáles hayáis de pasar y paséis dentro de cuatro años contados desde la fecha de ésta.

Los esclavos partirían en expediciones desde estos reinos o del reino de Portugal, o de cualesquiera parte de las islas y tierra del serenísimo rey de Portugal. Los traslados podían hacerse  en cualesquier navío de nuestros súbditos y de Portugal,  con la condición de que al regresar los barcos cargados de mercancías, tenían que dirigirse   a Sevilla necesariamente para que los funcionarios de la Casa de la Contratación inspeccionasen el cargamento que traían y tramitaran  las diligencias oportunas.

La corona percibiría a cambio de la licencia del comercio de esclavos  20.000 ducados de oro en ocho pagas, a razón de 5.000 ducados cada un año, divididos por mitad en dos plazos coincidiendo con las ferias de mayo y  octubre. Así mismo se establecían las condiciones de la venta, debiendo efectuarse
 al contado a  55 ducados cada pieza (persona) y no más.... 

Si no aparecía  comprador    en el plazo de 15 días desde la apertura de la venta, los esclavos podían ser trasladados a otro lugar por sus propietarios   y ponerlos en granjerías...De esta forma podían aumentar los beneficios puesto que se les consentía vender  a un precio más elevado. Esta facultad, al parecer, sirvió para fomentar cierta  mala praxis de los asentistas que desembocó, a causa de las quejas, en una ampliación del plazo  de  15 días  a  un mes. 

En septiembre de 1529 los asentistas consiguieron de la reina que decretase, en su defensa, una orden ratificando que el precio de cada negro era efectivamente de 55 ducados, pero de a 375 maravedís el ducado,   no de a 336 como pretendían algunos compradores de la isla Española. 

Los asentistas se comprometían además a llevar a las Indias  cincuenta alemanes de Alemania, maestros mineros....y ponerlos en las dichas islas para que con su industria y saber se hallen los nacimientos y venas del oro que en ellas hay...


Comentarios

Entradas populares