LA GRANDE Y FELICÍSIMA ARMADA:

 A 30 de mayo de 1588 la Gran Armada, reunida en Lisboa, zarpaba hacia las costas de Inglaterra con la intención de apartar del trono a Isabel I, hija de Enrique VIII y Ana Bolena. Al mando de la expedición iba el duque de Medina Sidonia, ya que  Álvaro de Bazán y Guzmán, experto naval e invicto almirante, a quien el rey había encomendado la misión, acababa de fallecer.

Partieron 150 naves de las que 63 eran galeones, doce de los cuales llevaban el nombre de los Apóstoles. Estas grandes naves de vela las habían suministrado a su costa Portugal, Vizcaya, Guipúzcoa, las dos Castillas, Andalucía e Italia.  El resto de la flota  se componía de pataches (32), galeras y otras embarcaciones menores, de remo, que servían de apoyo a los grandes navíos. Cada galera llevaba 300 remeros, todos ellos  esclavos o delincuentes procesados por la justicia.  El número de soldados ascendía a 22.000, sin contar a los marineros (6.800), voluntarios (1.500), esclavos (2.500) procedentes  principalmente, estos últimos,  de Portugal y Nápoles.

Transportaban 3.200 piezas de artillería, 120.000 balas de cañones de todos calibres, 4.500 quintales de cuerda mecha, 7.000 mosquetes y arcabuces, muchos cañones reforzados, 3.000 quintales de pólvora......, linternas, faroles, lona, cotonia, plomo, pez, canfora....

Para alimentar a tanta gente se aprovisionaron los barcos con más de 16 millones de kg de bizcocho (160.030 quintales), 460 sacos de harina, 1.600 toneles de vino, 7.500 quintales de queso, 300 toneles de vinagre, 50.000 quintales de habas, 2.000 quintales de aceite, 400 quintales de arroz y agua correspondiente.

Costaba esta armada en todo, al día, 30.000 ducados. El duque de Medina Sidonia, Alonso Pérez de Guzmán,  montaba el navío San Martín, el mismo en el que navegaba Álvaro de Bazán, marqués de Santa Cruz, y desde donde dirigió la batalla  que había arrebatado  la Isla Terceira a los holandeses en 1582.

Un  despliegue de medios humanos y materiales sin precedentes, que acabó cosechando una estrepitosa derrota.


Comentarios

Entradas populares de este blog