TRASIEGO DE LOS RESTOS DEL CARDENAL CISNEROS:
En 1517 fallecía Francisco Jiménez de Cisneros. Su cadáver se enterró en medio de la capilla mayor de la iglesia de San Ildefonso de Alcalá de Henares, donde no se ha enterrado otro cuerpo. En aquél momento no existía el túmulo de piedra que más tarde se construyó sobre la sepultura de tierra.
Pasados ochenta años, en 1597, las autoridades eclesiásticas se percataron de que el lugar era muy húmedo y el cuerpo andaba nadando en agua, por cuya causa se se había reducido el dicho cuerpo a solos huesos...Y muchos de ellos se habían desecho en menudas reliquias que se deshacían en las manos....El rey concedió licencia para sacar los restos de la tumba y colocarlos en el armario del Evangelio, junto al altar mayor....
Cuarenta y siete años reposaron allí hasta que, en 1644 se trasladaron a un nicho que está al lado del Evangelio, junto a las gradas, con la reja que fue tantos años del sepulcro de Santiago.
Pasó cierto tiempo y los restos del cardenal seguían sin encontrar emplazamiento definitivo. En 1668 se devolvieron al túmulo de piedra, al lugar donde se habían enterrado en un principio.
Nueve años mas tarde, el 4 de junio de 1677, se observó que las reliquias del cardenal estaban sufriendo un serio deterioro con tan grande humedad y corriendo agua. A pesar de que se tomaron medidas para preservar los restos, metiéndolos en tres arcas gruesas (una dentro de otra) colocadas sobre tablado de madera y base de guijarros pelados, de nada sirvieron. Se tomó, entonces, la determinación de ponerlas en parte seca, segura y secreta.
El lunes 2 de agosto de 1677, a las nueve de la noche, se levantó la piedra del sepulcro y se sacaron las dos arcas interiores dejando solamente la exterior (la mas grande) vacía, en su sitio. Las reliquias se trasladaron a la capilla pequeña donde decía misa el cardenal y allí, tendidas para que se enjugara el agua, permanecieron por espacio de cinco días. El 7 de agosto, envueltas en ricas telas de damasco y tafetán, se colocaron en las dos arcas. En un nicho alto, seco y retirado....., en entrando en la capilla, a la mano derecha, encontraban el reposo definitivo los restos del otrora poderoso cardenal Cisneros.
Luego se macizó el dicho lugar sin que quedase ventana ni resquicio por donde se vea.....
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