CONFLICTOS ENTRE MONASTERIOS. LEÓN. (Primera parte)
Estando el juez y corregidor de la muy noble ciudad de León, Juan de Portugal, en su posada le llegó la noticia de que algunas personas salían e iban.....armados de diversas armas...., y que iban hasta el monasterio de San Marcos, donde, al parecer, había ruido y alboroto de gentes.
El corregidor, consciente de su cargo, decidió poner remedio a estas prácticas tratando de identificar a los autores para punir y castigar a los que hallase con culpa...Y para que la dicha ciudad y vecinos de ella estuvieran en paz y sosiego. Era el mes de julio de 1491.
Saliendo el juez a hacer las averiguaciones pertinentes y llegado a la calle que dicen de Rúa Nueva..., donde dicen La Majestad (????), yendo hacia San Marcos , se encontró con algunos hombres armados de lanzas y paveses y corazas, a quienes preguntó su identidad e intenciones. Uno de ellos, llamado Pedro de Cárdenas, respondió que eran del Arcediano(sic) de Triacastela....y que venían en favor de la justicia.
Llegó Juan de Portugal a San Marcos, donde unos hombres abrieron las puertas del dicho monasterio y parecieron algunas armas y lanzas y paveses... Salió el prior a hablar con el corregidor, quien expresó su sorpresa por hallar hombres armados en el monasterio, ya que en los tiempos pasados no se hacía así. Tras un intercambio de impresiones donde no faltaron las disculpas del prior, el juez se dispuso a volver a la ciudad. Iba acompañado, entre otros miembros del séquito, por Alvar González de Noreña y Diego González de Villaverde...... Y siendo ya noche, se toparon con un tal Santos, que venía en la dicha calle de Rúa Nueva y llevaba una ballesta de acero armada y puesto en ella un pasador. El corregidor ordenó a sus oficiales prenderle y siguieron adelante entrando en la ciudad por la puerta que está cerca del monasterio de San Isidro. Junto a la portería de este monasterio se les acercó un canónigo de San Marcos, llamado Juan de Candamio, que portaba una lanza en la mano. El juez mandó retirarle el arma para evitar ruidos y escándalos, y se fue con su comitiva por la puerta que dicen del Norte. Entonces, apareció uno que se llama Clemente (?) de Castro, también armado, gritando en defensa de Candamio: "no hagáis mal alguno.... que es clérigo y va donde le cumple..." De nuevo se ordenó quitarle a éste la lanza, pero él se opuso a entregarla; entonces el corregidor le amenazó diciendo que le diera la dicha lanza, si no le quebraría la vara en la cabeza...
Así las cosas, la comitiva del juez se retiraba llevando preso al referido Clemente de Castro. Pero ocurrió que del monasterio de San Isidro salieron entonces varios hombres armados con lanzas y paveses, comandados por el arcediano de Valdemeriel..... Y algunos de ellos decían. "A ellos, a ellos.....", dispuestos a liberar a Castro y a pelear con el corregidor, a quien acusaron de quebrar los privilegios al monasterio, asegurando que la calle Rúa Nueva era del monasterio y nadie, salvo el prior , podía ejercer jurisdicción en la dicha calle. Juan de Portugal respondió que aquella calle era nuestra (de los RRCC) y que no se atrevan ninguno a hacer ni a revolver ruido ni otro mal en ella, (por)que lo castigaría......... Y por ser de noche, no se pudo enteramente ver...., aunque sobre esto pasaron otras muchas cosas.....
Esta fue la versión de los hechos que aportó el corregidor de León. La próxima semana conoceremos mas datos acerca de este conflicto.
¡Cuántas cosas curiosas se descubren en los documentos históricos! Gracias por compartir tus descubrimientos.
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