CONFLICTOS ENTRE MONASTERIOS. LEÓN (Segunda y última parte)
La primera parte de esta crónica responde a una de las versiones acerca del conflicto, la que proporcionó a los Reyes Católicos el corregidor de León, Juan de Portugal. Sin embargo, el arcediano de Valdemeriel, capellán y lugarteniente del abad (Juan de León), además de administrador de la dicha abadía de San Isidro, acudió también a SSMM con otro relato muy diferente al anterior.
Empezó diciendo que estando el prior y toda la comunidad de religiosos del monasterio de San Isidro, salvos y seguros en él, ciertos canónigos del de San Marcos fueron a un piélago de agua que ellos (los de San Isidro) tenían y tienen en el río de Bernesga, que pasa cerca de la dicha ciudad de León,.....que llaman el piélago de Santa Engracia. Tenían espinado y guardado el río (con el fin de disuadir a intrusos) para lo pescar. Pero se adelantaron los de San Marcos y lo pescaron y hicieron en él lo que les plugo.
Fueron, entonces, varios criados y familiares de San Isidro en compañía del arcediano a comprobar el desaguisado, acordando a la vuelta hacérselo saber al prior de San Marcos, García Ramírez, para que castigase a sus canónigos por haber usurpado la pesca que no les pertenecía. Y a la vez, tratar con él el asunto del agua de una presa del dicho monasterio de San Isidro que les habían tomado...Y por que no pareciera que para ello llevaba gente consigo..., se hizo acompañar de un solo canónigo y ordenó a todos los demás que iban con él a caballo, que volvieran hacia San Isidro y le esperaran bien lejos de San Marcos.
Mientras hablaban García Ramírez y el arcediano, salieron de San Marcos varios canónigos y criados armados con lanzas y paveses y corazas y espadas y ballestas y otras armas. Y arremetieron contra la gente del arcediano para los herir y matar. Y les echaron muchas lanzadas y pedradas y saetadas, obligándoles a huir. El prior G. Ramírez ordenó a sus canónigos que se detuvieran y no fueran en pos de ellos.
Estando todos ya sosegados, los unos y los otros, a hora de noche, el corregidor de la ciudad, Juan de Portugal, se dirigió a San Marcos. Y estuvo allí y no prendió ni castigó a los que habían revuelto el dicho ruido....Y volviendo a la ciudad con sus alguaciles y alcaldes por la Rúa Nueva, donde no tenía jurisdicción alguna (el pleito por la jurisdicción de este y otros términos se tratará en capítulo aparte) se encontró con un labrador, vasallo del monasterio de San Isidro, y lo envió a la cárcel. También se topó con un canónigo y un escudero que se libraron de la prisión gracias a los ruegos del arcediano.
Al día siguiente el corregidor mandó poner encima de un asno para lo azotar al referido labrador. La autoridad monacal de San Isidro envió a un canónigo para intimarle por lo que estaba haciendo; al ser requerido por el emisario, Juan de Portugal se enfureció y puso en él las manos, airado y violento; y que le diera muchas puñadas y empujones y que le rasgó la sobrepelliza, prendiéndole mientras le decía muchas palabras injuriosas, a pesar de que el canónigo era presbítero de misa y religioso profeso y hombre muy honesto.
Después de este episodio, el corregidor fue a San Isidro y allí requirió al prior para que le dejase entrar en la iglesia y monasterio, asegurando que dentro estaban ciertos hombres armados. El prior se negó a autorizarle porque no tenía derecho a ello. Así que le propuso entrar, si así lo deseaba, pero dejando fuera la vara de la justicia. El juez montó en cólera y amenazó con desterrarle, a él y a sus canónigos, transcurriendo todo sin guardar forma ni orden....., salvo por complacer al dicho García Ramírez....con quien dicen que tiene amistad y se muestra muy aficionado (el corregidor) ...., no siendo imparcial, al parecer, en el pleito que el dicho Juan de León y el dicho García Ramírez (ausente de la ciudad en el momento de los hechos) tienen sobre dicho priorazgo....
Los RRCC determinaron encargar a su secretario de cámara, Francisco de Paredes, una investigación exhaustiva de los hechos para actuar en consecuencia. (Burgos, 31 de agosto de 1491).
Se da la circunstancia de que bajo todo este conflicto -que no era nuevo- subyacía el pleito que por diversos intereses, mantenían García Ramírez y Juan de León (abad de San Isidoro y deán de la iglesia de Toledo).
Desconozco la resolución final de los reyes (si es que la hubo) pero se sabe que en 1493 García Ramírez fue nombrado miembro del Consejo Real por SSMM, en reconocimiento a su literatura y suficiencia......Por otra parte, Juan de Portugal continuó ocupando su cargo de corregidor como lo venía haciendo. Y Juan de León se mantuvo en la abadía de San Isidro y en el deanato de la iglesia de Toledo, aunque también es cierto que las rivalidades no cesaron.
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