POLÉMICA ENTRE DOMINICOS Y FRANCISCANOS:

Corría el año 1502. En la iglesia mayor de Valladolid, el padre guardián,  fray Martín de Alva (o Alba), franciscano, pronunciaba el  sermón de la misa en honor   a la Concepción de Nuestra Señora. Dicha  homilía  soliviantó a los frailes dominicos, que respondieron publicando  unas conclusiones  y acusando a los franciscanos de herejes. 
Un extracto del sermón en cuestión: 
....Que en esta materia hay dos opiniones de doctores, unos dicen que Nuestra Señora fue concebida en pecado original  (en clara alusión a la teoría que defendían los dominicos, adeptos a las enseñanzas de Santo Tomás de Aquino) y otros dicen que no....Qué injuria sería a Nuestra Señora decir que fue concebida en pecado original, como si a una mujer loaseis mucho y después dijeseis:  en algún tiempo hizo sus mangas.... (expresión que aludía a un comportamiento caprichoso). Así...,decir que  Nuestra Señora es Madre de Dios y Reina de los Ángeles pero en algún tiempo fue pecadora, se disminuyen sus loores .....Que si Santo Tomás hoy fuese vivo...., viendo el favor de la iglesia y las universidades de París y Colonia y otras y las razones nuevas...., se desdiría como , viviendo, se había contradicho y retraído en algunas cosas....

Desde el púlpito de la iglesia mayor, el provisor de San Pablo y  desde el púlpito de San Pablo, un fraile dominico, respondían  al padre guardián con palabras de muchas y graves injurias, llamándole majadero, porro, badajo y discípulo del anticristo. Y necio; y que mentía....Y que los frailes de San Francisco predicaban la ley de Mahoma.....Estas y otras conclusiones -que los franciscanos calificaron de libelo infamatorio-   fueron publicadas  por los dominicos, desencadenando así un importante escándalo.
 El arzobispo de Toledo se vio obligado a intervenir y ordenó hacer las pesquisas necesarias para esclarecer lo ocurrido. 
Entretanto, el 24 de mayo de 1502, don Juan de Medina, obispo de Cartagena y presidente de la Audiencia y Chancillería de Valladolid, imponía silencio a las partes en tanto en cuanto el arzobispo sentenciara según su parecer....Que no murmuren de las cosas pasadas...Y tengan silencio en  las dichas diferencias. Y mantengan la paz tratándose bien los unos a los otros y los otros a los otros.....Y que el padre Martín de Alva se abstuviera de predicar en la villa de Valladolid y su comarca hasta la resolución del conflicto, bajo pena de excomunión.
El predicador solicitó su absolución y  que el arzobispo ordenase quemar  las dichas conclusiones mal dadas....Y esta quema se debe hacer públicamente, con pregón y después de algún sermón, en Valladolid y en Salamanca y en Segovia y en Palencia y en Ávila.....porque en toda Castilla están publicadas...
El 30 de mayo de 1503 la reina Isabel I, en nombre del vicario general de la orden de San Francisco, suplicaba al Papa  poner perpetuo silencio y  requisar todos los libros que osaban cuestionar  la Concepción de Nuestra Señora.......,para quemarlos.



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