SALARIOS Y TRABAJO.
En la celebración de las Cortes en Monzón, en 1585, presididas por Felipe II, uno de los asuntos a tratar tenía que ver con la construcción de la Ciudadela de Pamplona, que ya había comenzado.
Así pues, en esas sesiones de las Cortes de los Tres Estados ( llamadas así porque participaban la nobleza, el clero y el pueblo llano), los representantes de la sociedad civil solicitaron mejoras laborales y salariales para los empleados en la construcción de la muralla. En diciembre del año 1586, el rey aún seguía sopesando si sería conveniente ceder a las pretensiones de los trabajadores. En esas fechas enviaba una carta al marqués de Almazán para conocer su parecer. Del 20 de enero de 1587 en Madrid data la respuesta al soberano.
Una de las peticiones era establecer un salario diario, un tanto por día, a los porteadores de cal. El marqués estimaba que era una petición justa porque no hay ninguna cosa de las en que trabajan los naturales de menos premio y en que más gasten los que en ello andan....Hasta entonces percibían 3 maravedíes por legua recorrida. Se acordó una subida de 1 mar. por legua en cada quintal, pero no se autorizó un salario diario porque, en ese caso, cobraría igual el que transportase menor cantidad por tener una ruin bestia que el que, teniendo buena caballería, pudiera cargar mayor peso.
Respecto al salario diario que percibían los trabajadores (peones), que era de 7 tarjas ( 1 tarja equivalía a un cuarto de real), consintió aumentarlo a 8 tarjas (2 reales) al día, pero suprimiendo la media tarja que, hasta entonces, cobraban por legua de camino desde su residencia al trabajo. De esa forma se les aumenta el jornal pero no tanto como se piensa....
El precio de la cal era de 5 marav./quintal; a pesar de que rogaron que se subiera el precio, se decidió dejarlo como estaba ya que en esta y otras peticiones no se debe alterar cosa alguna, sino que se queden como ahora
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