CONFLICTOS ESTUDIANTILES.
Allá por el año 1584, siendo rector del colegio de San Ildefonso de Alcalá de Henares, Francisco Martínez (que había sido, a su vez, alumno del mismo), apoyado por algunos de los consiliarios de la institución -Pedro de Orduña y el licenciado Arbizu- dirigía una carta al secretario de Felipe II, Antonio de Eraso, en éstos términos:
El deseo de venganza de los ministros del cardenal (Gaspar de Quiroga Vela ?) por las cosas pasadas, persevera tanto, que usan de algunos cargos del ayuntamiento de la villa para elevar al Consejo un memorial de delitos cometidos, supuestamente, por los estudiantes universitarios, pidiendo al juez que de nuevo los castigue. Denunciaba el rector que para acusarlos se habían hecho falsas informaciones...., las cuáles se suelen hacer en este lugar donde cada uno prueba lo que quiere. Y aunque el Consejo tiene bien entendido esto, el poder del cardenal era considerable y extendía sus brazos por diversas instituciones.
Los problemas se presentaban con cierta frecuencia. Los estudiantes, al igual que todo el personal docente y laboral de la Universidad, tenían jurisdicción propia; es decir, debían ser juzgados por el rector de la institución. Este privilegio no era del agrado de los jueces ordinarios ni de los inquisidores, que trataban de someter a los colegiales a la justicia ordinaria siempre que se presentaba la ocasión.
Así, se había encargado al corregidor de Guadalajara que juzgara cuatro o cinco delitos de estudiantes……,algunos de ellos ya castigados por mí y otros tan livianos que no lo han sido...Sin embargo, lamentaba el rector, el temor a un juez es tan grande para los estudiantes que los espanta, de manera que los hace ausentar y perder la universidad y sus estudios...
Y como hemos entendido que ( el corregidor) es muy amigo de v. merced..., suplicamos a v. m. sea servido de escribirle pidiéndole....mucha moderación....(8 de junio de 1584).
En 18 de septiembre de 1593 se publicaba una cédula, por orden del rey, en relación a este asunto. Mandamos que los privilegios por nos concedidos a las dichas universidades, para que los estudiantes sean exentos de nuestra jurisdicción real, no se entiendan ni extiendan en casos de resistencias hechas a las nuestras justicias y ministros de ellas......Y los castiguen conforme a las leyes de nuestros reinos.......
Comentarios
Publicar un comentario