MEDIDAS HIGIÉNICAS.
Las alarmantes noticias de los estragos causados por la peste que asolaba la ciudad de Sevilla, obligaron a pronunciarse a los doctores Valles y Vitoria con el fin de atajar el contagio lo antes posible……. El número de los enfermos y el de los que mueren es mucho y la agudeza del mal muy grande..... Corría el año 1582 y ambos médicos reconocían sus limitaciones porque desconocían la figura de la enfermedad, ni los remedios que usan, ni si hay algunas dudas.....
No obstante, teniendo en cuenta que para combatir todo tipo de males había que empezar por establecer medidas higiénicas, decidieron hacer una serie de recomendaciones para que la autoridad municipal se encargara de aplicarlas.
Que haya limpieza, consumiendo con fuego las inmundicias que fuera peligroso menear. Se recomendaba también mantener limpias las casas.
Hacer muchos fuegos por todas las calles, quemando hierbas montesas olorosas, aunque resultara costoso abastecerse de ellas.
Mirar mucho en los bastimentos, que no se venda ni tengan pescado dañado, poco ni mucho. Consumir fruta solamente de manera ocasional y suprimir la carne de jabalí puerco adulto, aprovechando sólo los ejemplares menores y sanos.
Evitar reuniones de mucha gente donde pueda haber apretura.
Haya toda la diligencia en apartar enfermos de sanos y no se obstaculice la quema de ropa sospechosa.
Que las boticas estén bien provistas de medicinas para combatir esta malignidad, como tríaca -la mejor que se supiere-, mitrídato, confección de jacintos, aceite de Matiolo (de escorpiones), gran cantidad de vinagre y yerbas cordiales para pócimas, piedras bezoares.....Y si es menester hágase provisión a costa del público.
Que las devociones y rogativas se celebren en grupos de pocas personas.
Que Su Majestad no reciba carta alguna procedente de Sevilla y su tierra hasta que haya mudanza en las condiciones de salubridad.
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